miércoles, 11 de febrero de 2026

Amenazas en ciernes

 



Amenazas en ciernes

La permanencia de Morena en las 12 gubernaturas que actualmente gobierna, de las 17 que estarán en juego el próximo año, está muy ligada al avance de la actual administración en la reducción de la inseguridad, la consolidación de los programas sociales en las ciudades, municipios y comunidades; y la influencia de factores externos como la relación con Estados Unidos, en temas vinculados con la revisión del TMEC y la lucha contra el crimen organizado. Hay otros elementos de carácter nacional, cuya repercusión se analizará en otra ocasión. 

El análisis se enfoca en los riesgos internos dentro del partido gobernante, derivados de la coyuntura política. Al finalizar un sexenio e inicios de otro, es habitual que se formen grupos. Están los identificados a la administración saliente y mientras los demás hacen lo mismo, pero con el nuevo equipo en el poder, y la convivencia entre ambos resulta normal y aceptable. Sin embargo, aunque el gobierno comparte la misma ideología, tras más de un año y medio empiezan a surgir diferencias, se revisan y replantean perspectivas, los acuerdos se debilitan y pierden fuerza una vez alcanzados sus objetivos, los ajustes resultan inevitables. Este es justamente el escenario que atraviesa la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. 

Bajo el paraguas de la continuidad política, existe el riesgo de que el concepto de "guerra controlada" se vea superado, lo que podría provocar una situación de consecuencias imprevisibles. Los grupos más afines con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y aquellos que respaldan el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum podrían, en cualquier momento, transitar hacia el terrero catastrófico de “guerra declarada”. 

En esta ruta se abren varios frentes: uno de ellos es la reforma constitucional contra la reelección y el nepotismo. Aunque oficialmente entrará en vigor hasta 2030, ya se ha incorporado a los estatutos del partido para aplicarse de forma anticipada en las elecciones intermedias, lo que ha generado un fuerte debate y expone el riesgo de fractura entre actores políticos interesados en competir por candidaturas a gobernador o a alcaldías importantes. Un ejemplo es Saúl Monreal, quien desde Zacatecas declara: "yo voy hasta donde ustedes quieren que vaya". En Guerrero, Félix Salgado es otro caso; aunque reitera constantemente que no planea cambiarse de partido, y asegura que permanece en Morena por convicción y no por cargos con expresiones como “no soy huesero” también ha señalado "lo que el pueblo diga" o que mantiene “todas las velas prendidas”. 

Las acusaciones de corrupción que involucran a diversos integrantes de la cuarta transformación representan un desafío significativo que deberá gestionarse adecuadamente para evitar repercusiones negativas tanto para el gobierno como para el partido. Esta situación constituye un aspecto fundamental que la dirigencia partidista debe tener en cuenta al seleccionar candidatas y candidatos para cargos de elección popular, especialmente en el caso de las gubernaturas. 

Una parte de la atención se ha dirigido al desarrollo de las negociaciones entre el partido y grupo gobernante y sus partidos aliados, en torno al tema de los diputados plurinominales que la reforma electoral busca eliminar o, en el mejor de los casos, reducir. Esto limitaría las posibilidades de representación tanto del PVEM como del PT en los congresos federal y estatales. 

La oposición, tras casi ocho años sin la presidencia, no ha mostrado esfuerzos claros de organización, limitando sus posibilidades de éxito a los cuatro estados que controla (Aguascalientes, Chihuahua, Querétaro y Nuevo León). En lugar de buscar sumar ciudadanos mediante estrategias inclusivas, apuesta por captar posibles rupturas en el partido gobernante y convertir a los desertores en los abanderados de sus candidaturas. 

Por lo tanto, los principales riesgos, más allá de las fuertes presiones ejercidas por Donald Trump, surgen dentro del propio partido Morena. Estos riesgos están relacionados con la reorganización de sus dos principales grupos a la hora de distribuir las candidaturas a gobernadores estatales y decidir la conformación de la Cámara de Diputados, que será clave para respaldar a la presidenta en sus iniciativas durante la segunda parte de su mandato y así imprimir su visión al segundo piso de la llamada cuarta transformación. 

La mayor amenaza, entonces, no es el ejército de Roma que golpea las puertas de Alesia sino la división de las tribus Galas.



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